Inútiles, voluptuosos y queridos trastos

11 Oct

Hay cosas que, te pongas como te pongas, no se hacen igual sin una madre.

Y hoy es uno de esos días en que su ayuda me ha salvado la vida. Y es que desde hace un par de días me vengo enfrentando a una escena que para muchos es sinónimo de vacaciones, pero que para los nómadas trotamundos como yo se repite más a menudo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud para la estabilidad psicológica (y para las lumbares). Se trata de algo tan aparentemente sencillo como hacer el equipaje.

No es que el gesto mecánico de coger ropa del armario o los cajones, doblarla y amontonarla con un poco de cuidado dentro de una maleta requiera de un esfuerzo sobrenatural. Sí lo requiere, en cambio, la selección de ese material que vamos a llevarnos, sobre todo cuando nos vamos por un periodo largo, casi indefinido. Y no estoy hablando sólo de prendas, que también tiene su aquel decidir qué vestido pega mejor con cada bufanda y demás, hablo de las cosas, NUESTRAS cosas. Cacharros, recuerdos y regalos varios que forman parte de nosotros mismos, ya sean en formato foto, carta, postal, libro, diario u objeto singular.

Es difícil quedarte sólo con lo imprescindible si pretendes llegar a sentirte “como en casa” allí donde vayas. Porque NO ES LO MISMO si no tengo mis tonterías, los mil disfraces que han ido acompañándome por todas partes, mis peluches con sus respectivas historias, mis álbumes de fotos, mis banderitas colgadas en la pared… No es lo mismo. Lleno cada habitación en la que me instalo de las cosas de siempre y otras tantas nuevas, hasta que llega el momento de luchar contra mi Diógenes interior y empezar a hacer selección y limpieza. ¡Y se me hace tan duro!

Hoy, Vueling me pone el límite del equipaje en 30 kilos, y ya llevo cinco extra que no sé lo que me costarán. Todo esto habiendo prescindido de lo -para mí- totalmente imprescindible y con la incomparable ayuda de mi madre. Sin ella, no quiero ni pensar qué hubiera hecho.

Disculpad mi grosería, aún no me había presentado. Basta con decir que tengo 22 años y el honor y orgullo de pertenecer al equipo de aproximadamente cinco millones de españoles sin empleo. A partir de mañana engrosaré además el número de jóvenes con titulación superior que abandonan el barco (aunque sea en avión) para probar suerte fuera. Eso sí, tengo el privilegio, a sabiendas de que es lo menos común, de ser de esos emigrantes que el imaginativo Gobierno se empeña en describir, yo sí me voy por algo parecido al “afán de aventura”. Animo desde aquí a todos aquellos que sí se han ido empujados por la necesidad.

Pensaba subir con este post una foto de las mastodónticas maletas colocadas en la puerta con los billetes de avión y el pasaporte posados encima. La estampa es muy significativa, entre melancólica, trágica y emocionante, y con un efecto de blanco y negro iba a quedar hasta bonito. Pero acabo de darme cuenta de que tengo la cámara en el fondo de una de ellas… Gajes del oficio.

Volveré a dar señal desde Alemania. Auf Wiedersehen!

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8 Responses to “Inútiles, voluptuosos y queridos trastos”

  1. Calvi October 12, 2013 at 9:43 am #

    Buen viaje y suerte en tu nueva vida alemana. Espero ver muchas fotos y leer muchas historias de tu aventura! 🙂

  2. Hectori October 12, 2013 at 9:45 am #

    Aqui uno de tus compañeros de situación laboral te desea muuuuchisima mierda! Sabemos que lo harás bien, que conoceras gente maravillosa que te iluminarán tu perspectiva vital y cuidado con los camiones!

    • teresalpez October 12, 2013 at 9:15 pm #

      Gracias por el apoyo y los sabios consejos Torete. Espero que a ti también te vaya de perlitas que te lo mereces. Yo iré retransmitiendo por aquí, tu mantenme informada de algún modo! 😉

  3. Rurru October 12, 2013 at 9:51 am #

    Pensé que te ibas el domingo risqueti! Manda fotos de tus nuevos hermanitos rubiosos, skypeamos pronto. Ich liebe dich!

  4. Tomate October 12, 2013 at 10:53 am #

    A pesar de no haber comentado hasta hoy, sigo muy de cerca tus pasos “blogueros”.

    Supongo que para ti este viaje será uno de los más grandes y duraderos, pero yo estoy feliz porque ya no estás a la friolera de 1500 kilómetros de distancia de tu hermano postizo. Así que, como dice el Columpio Asesino, “nos vamos a Berlín, no quiero reproches”.

    Tschüss!

    • teresalpez October 12, 2013 at 9:12 pm #

      Allí nos veremos querido amigo postizo. No te quepa duda! Por ahora voy a ir asimilando los acontecimientos hasta poder escribir algo con perspectiva alemana

  5. Nanín October 13, 2013 at 8:32 am #

    Espero que todo te vaya genial por allí Tete. Como sé que mantener contacto contigo vía Whatsapp es una utopía me conformaré leyéndote por aquí de vez en cuando. Un besazo, buen viaje y, sobre todo, disfruta.

    • teresalpez October 13, 2013 at 10:34 am #

      Muchas gracias Nanín. Lo del Whatsapp ahora es más utópico que nunca, así que por los internetes tendrá que ser 😉 Espero que a ti te esté yendo de lo lindo también, ¡guapo!

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