Ahí hay una niña que dice ‘¡Ay!’

13 Nov

A ver niños ¿quién de aquí me puede decir una frase que contenga un onomatopeya?… Venga, tú, Carlitos.

– Mmm… El otro día estaba jugando con mi gato cuando hizo “miau”.

– ¡Muy bien! Estupendo. Ahora tú, Pedrito.

– Mmm… El otro día me caí jugando al futbol y grité “¡ay!”

– Bien, también muy bien. Y a ver tú, Jaimito…

– Eeeem…. Pues…. Pues yo el otro día estaba cruzando la calle y de repente vino corriendo un coche y grité “¡O-no-matopeya!”

Vale, si de las cosas sacadas del desván no cabe duda que huelen a viejo, yo también apostaría por decir que este chiste suena a viejo. Parece que chirriase como la caja de Colacao en la que la abuela lleva 50 años coleccionando rotus de colores, lápices a medias y gomas de borrar renegridas. Pero bueno, ¿qué le voy a hacer si yo soy muy de clásicos? Éste era infalible para introducir mi tema de hoy: los onomatopeyas.

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Y es que cuando estás en un pais en el que no dominas mucho (o nada) el idioma, te das cuenta de lo en desuso que tenías hasta entonces la comunicación mediante signos y onomatopeyas. ¡Con lo maravillosa que es! Pero no hay de qué preocuparse amigos, en menos de dos semanas ya será demasiado tarde: aunque quieras, no podrás evitar acompañar cada oración, sea en el idioma que sea o en un espanglish freestyle, con lo que a tu entender es su traducción en el lenguaje de sordomudos. Intercalarás cada tres palabras algún sonido ininteligible con el que tratas de enfatizar no se sabe muy bien qué, y que de verdad piensas que aporta algo de sentido a la “frase”. Para colmo, por mucho que lo odies, seguirás el ejemplo de tu madre y otras tantas madres que a los extranjeros en lugar de más despacio lo que hacen es hablarles más alto (por si resulta que en lugar de rumana lo que va a ser la chica es sorda).

En resumen, te habrás convertido en un dibujo animado que empieza a gesticular con la boca poniendo morritos cuando duda, abriéndola mucho cuando se sorprende, relamiéndose los labios cuando algo le parece que está rico… Todo lo que viene a resultar expresivo y genial para los niños que estén contigo y terriblemente ridículo para los adultos que te rodeen. Si tienes sentido del humor al menos podrás reirte cuando de vez en cuando te veas a tí mismo. O te escuches. Porque eso de hacer un sonoro Ummm… cada vez que no sabes qué decir o cómo decirlo (y esto te ocurrirá muy a menudo), un ¡Ouch! o sucedáneo cuando te haces daño con algo, un Guaaau al sorprenderte, o sorber la nariz muy fuerte y de manera forzada para expresar que algo te entristece… De verdad que es todo un espectáculo digno de los mejores teatros (o circos, ahí no me meto).

Y sí, en esta fase tan ridícula de la vida me encuentro yo ahora mismo. Con la suerte de que en mi entorno hay muchos niños y lo mismo -pobres ingenuos- se piensan que es por eso que me comporto así. Y en éstas que echando más leña al fuego se me ocurre a mí jugar con ellos a hacer ruidos de animales para adivinar el nombre, en español y en aleman, y ver si consigo aprenderme alguno. ¡No contaba yo con que las ovejas alemanas no hacen Beee sino Mäh, los cerdos Grunz en lugar de Oink, los pájaros Piep Piep o las gallinas tock-tock! De las carcajadas que produje imitando a un pavo o tratando de hacer el ruido de un topo mejor ni hablo… No tengo vergüenza.

¡Ah! Y mi preferida: aquí en lugar de ¡Ay! dicen ¡Agua!. Lo que convierte una casa con tres niños peleándose continuamente en una piscina.

Con estos pensamientos os dejo en el día en que cumplo un mes fuera de casa.

¡¡Mua!! (eso no tengo ni idea de cómo lo dirían aqui, seguramente porque no son mucho de dar besos).

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8 Responses to “Ahí hay una niña que dice ‘¡Ay!’”

  1. Cristina November 13, 2013 at 11:53 am #

    Me encanta tu entrada sigue así =)

  2. Melero November 13, 2013 at 12:16 pm #

    jajaja. Es que son buenisimos tus textos!!!!! Sigue deleitandonos con tu experiencia por tierras germanas que solo te queda poco mas de otro mesecito para volver como el turron….por Navidad.
    Besos.

  3. Calvi November 13, 2013 at 1:58 pm #

    Me alegras el día con tus historias TT, de verdad que si jajaja. Un mes fuera ya…pero por lo que puedo ver estás contenta así que ojalá siga todo bien y por supuesto vengas hablando un montón de alemán. Te imagino 100% como una genial Mary Poppins con los peques 🙂
    Un beso!! Y escribe muuucho mas que me encanta leerte!

    • Nemesia November 15, 2013 at 9:16 am #

      Muchas gracias Calborota. No se si soy exactamente una Mary Poppins… pero ya me quieren un poco 🙂 Anoche vimos la peli The Crooks todos amontonados en el sofa y nos lo pasamos muy bien.
      Espero que mis fieles lectoras esten llevando tambien muy bien noviembre. Un beso

  4. Estrella November 13, 2013 at 5:17 pm #

    Rubia, como me alegra ver la habilidad que tienes para darle la vuelta a las cosas y convertir un problema en una anécdota divertida, y además contarla con gracia para entretenimiento de tus fieles y adictos seguidores. Un beso.

  5. Pelayo November 14, 2013 at 7:52 pm #

    Hips, hips,,,, lo de los perrrrooos y los miausss miaus …está muuuu bieeeen, pero tu, hics…, aprrrende , hics,… lo del licor de membrillo hip, hips…ya sabees que estamosss harrtosp,hips, del licooor de endrrriinas, glups.

    • Nemesia November 15, 2013 at 9:15 am #

      Esta tarde te mando la receta, no impacientarse 😉

Trackbacks/Pingbacks

  1. Puedes llamarme lo que quieras | Nemesia sin anestesia - August 13, 2014

    […] Ahí hay una niña que dice ‘¡Ay!’ […]

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