Mientras pasan espídicas las décadas

26 May

Si nuestras pequeñas cabezas de chorlito son apenas capaces de recordar tres fechas nos empeñamos en recordar las más absurdas.

Partiendo de que unos cuantos gigas de materia gris se nos van (a casi todos) en infalibles históricos del tipo 1492 – Descubrimiento de América, 1789 – Toma de la Bastilla ó 1936 – Guerra Civil, y en las fechas del Santoral que nos conceden vacaciones (1 de noviembre, Todos los Santos), a título personal nos queda un hueco justito. Espacio que rellenamos siempre con los mismos insípidos aniversarios marcados en el calendario: nacimientos, bautizos, comuniones, bodas y entierros. ¡Que mira que somos poco creativos!

Nuestras celebraciones no pueden tener una emoción especial si el día que conmemoran no nos trae nada emocionante a la cabeza, parece de cajón. Como dice en su poema Daniel Orviz, celebramos nuestras onomásticas regalándonos fruslerías simbólicas, y con eso damos el compromiso por resuelto y a otra cosa mariposa. Y digo yo, que no me acuerdo de ninguna de estas “fechas señaladas” ni  tengo intención de aprendérmelas por ahora, que me acuerdo en cambio y sin ningún tipo de esfuerzo de los días que por la causa que sea me hicieron sentir algo diferente, que me sacudieron, y que disfruto más celebrando éstos.

Espero que nunca me olvide de que un 28 de abril me vestí de novia y tuve una de las más disparatadas y geniales fiestas con amigos que se pueda imaginar. Que un 17 de mayo fui con mi mejor amiga a un concierto muy especial que pronto se repite. Que un 31 de agosto la lié parda. Que un 2 de julio entré por primera vez a una redacción mientras un ser muy querido entraba en quirófano. Que un lluvioso 15 de agosto un chico me dijo por primera vez que me quería.

Que un 6 de septiembre me fui de Santander y tres años después el 14 del mismo mes llegué a Polonia. Un desafortunado 15 de noviembre dí un susto a mucha gente que no lo merecía. Un 16 de junio corrí una carrera infantil siendo ya mayor y teñida de naranja. Un 26 de junio fue un agridulce punto de inflexión en el camino y un 22 de septiembre la celebración de cumpleaños más perfecta (aunque el día correcto sea el 23). Y suma y sigue.

Me gustaría seguir acumulando fechas especiales y recordándolas año tras año. Llamar a quienes hicieron que aquel día fuera inolvidable siempre que se pueda y recordar lo que aprendí de cada una de ellas. Que lo de los cumples, los santos y los aniversarios está bien, pero que a mí no acaba de llenarme oye.

¿Y tú? ¿Recuerdas hace cuántos años fuiste a tu primer concierto? ¿y tu primera borrachera? ¿y que limpiaste un váter por vez primera como persona adulta e independiente?… ¿Sabes qué día conseguiste hacer tu primera tortilla de patata sin que parecieran unos huevos revueltos? ¿Cuándo dijo tu retoño mamá o papá por primera vez? ¿Qué día exacto reconociste que echabas de menos a ese alguien? ¿Cuándo os disteis la mano? ¿Cuánto hace que cogiste aquel avión? ¿Cuántas cosas han pasado desde que juraste con tus amigos que nunca debíais separaros?…

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Ayer 25M hacía tres años que la Puerta del Sol estaba llena de gente clamando por un cambio -que, quién sabe, puede que después de lo de anoche esté un poco más cerca de hacerse realidad- y también hacía tres años del que recuerdo como uno de los días más felices de mi vida, con rapado de cabeza, cervezas francoalemanas, balcones, gorro marinero y avionetas incluídos.

Que lo bueno no acabe ni se nos olvide nunca, ¡y que vivan las flores!

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6 Responses to “Mientras pasan espídicas las décadas”

  1. Marta May 27, 2014 at 6:51 am #

    Cuantos buenos momentos me has hecho recordar 🙂

    • Nemesia May 27, 2014 at 7:14 am #

      ¡De eso se trata! No sabes lo que me alegra ^^

  2. tomtom May 27, 2014 at 12:37 pm #

    Yo también me acuerdo de un 22 de septiembre (fecha errónea de tu cumpleaños) con muchas anécdotas. Recuerdo además que a finales de agosto del año 2009 emprendimos un viaje en una cápsula del tiempo que aún no ha acabado. El día que descubrimos nuestro parentesco. Finde poco consumista. ¿Cómo habrán conseguido estos chicos sacar esta foto? alternative route, y que al encontrar tres biblias en un colegio decidimos ser hermanos cristianos apostólicos romanos.
    Y aun así, me da rabia que la memoria no haya conseguido dar la talla al recordar el resto de esas historias que merecían un digno aniversario.

    • Nemesia June 2, 2014 at 12:53 pm #

      No puedo nada más que reír, sonreír y dar las gracias cuando leo todos esos recuerdos compartidos 🙂 Gracias!

  3. julia June 2, 2014 at 10:46 am #

    Texto emocionante. Sobretodo para las personas a las que muchas de esas fechas también nos dicen algo.

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