To save us all

23 Sep

Ocurre a diario delante de nuestros ojos y oídos y, vergonzosamente, casi nunca hacemos nada para evitarlo: Comentarios prejuzgando, juzgando y postjuzgando con total impunidad los comportamientos y maneras de ser de absolutamente todo el mundo seguidos de ‘ajás’ y cabezas asintiendo alrededor sin pudor.

La cosa funciona así, los españoles tenemos el maravilloso don de saber cómo es alguien solo porque “una vez le oímos decir a nuestra tía que un vecino le habia comentado que una vez dijeron en el mercado que parecía ser que en alguna ocasión Menganito había hecho algo así como ya sabes tú cómo te digo…”. Más aún, podemos llegar a calar con férrea seguridad cómo es el trasfondo de cualquier famoso de la tele o personaje popular de la ciudad sin necesidad de siquiera habernos cruzado con él en nuestra vida. Un par de datos aislados nos sirven para hilar ideas, buscar las más jugosas conjeturas y ale, ¡a criticar se ha dicho! Que la envidia es deporte nacional y con esto de la crisis hay mucho paro y tiempo libre que ocupar.

Personalmente no soporto esos juicios tan ligeros que pasan inadvertidos en nuestras conversaciones cotidianas, y me parece realmente alucinante la gente que llega a insultar a otros sin tener ni la menor idea de lo que hablan -sabiendo que efectivamente no la tienen pero sin considerar necesario que así sea-. Para variar, en esta sociedad que se llena la boca enunciando sus derechos (aunque luego se olvide a menudo de sus deberes) todo el mundo se cree con el ‘derecho a comentar’.

-Me

No estoy en absoluto de acuerdo con eso de que si una mentira se repite mil veces se acabe convirtiendo en verdad, y si no que se lo pregunten al famoso rey desnudo. Con eso y con todo, reconozco que asusta mucho darse cuenta de con qué facilidad y en qué escasos segundos puedes perder del todo el control sobre tu propia imagen y, por ende, parte de tu propia vida, la social y pública.

Si el mundo se empeña en hacerte cosquillas y esparcer falsedades sobre tí, o peor aún, si tú eres quien sin quererlo e injustamente inspiras dichas opiniones, ¿qué puedes hacer luego contra una mayoría más que absoluta? ¿cuál es el punto de no retorno en el que ya nada de lo que hagas o digas va a cambiar lo que ya se ha dicho? ¿Cómo no vas a plantearte incluso que tengan razón?… Te das cuenta de que cuando tenemos una imagen de alguien nos acomodamos en esa sencilla (y casi siempre morbosa) simplificación de su vida y no nos interesa analizar si tiene o no sentido ni si es o no merecida. La realidad  nos da absolutamente lo mismo.

Y cuando ves que no merece la pena malgastar tiempo, saliva y malos ratos luchando contra un intangible, llega ese catastrófico momento de reconocer que a veces la gente es realmente mala. Y no por necesidad o psicósis, sino por aburrimiento, por envidia, por complejos, por imitación, por imperativo social, por competitividad, por inconsciencia, por desconocimiento o porque cuando eran pequeños eran gordos o se les murió el hámster de inanición a los siete años. Ese mismo punto en que admites que no está en tu mano que se comente o se deje de comentar.

Primero te desesperas, te enfadas mucho y pones en duda las bases que regían tu personalidad hasta el momento. Luego decides hacer todo lo posible por ser tan bueno que los critiqueos acaben cayendo por su propio peso y la realidad les hunda. En última instancia optas por saltar, levantarte la falda para enseñar el culo y pedir que por favor vuelva Alaska para recordarnos a quién le importa.

Y a mi me importa un bledo

-..

Hace un par de semanas me enfadé mucho con el mundo, y no es algo que haga a menudo. Me indigné y escribí esta parrafada de golpe. En los últimos quince días, en cambio, no he encontrado más que personas que sin tener ni la menor idea me han obligado a volver a tener fe en la cualidad humana de la gente. Me han ayudado a averiguar de alguna manera quién soy, y cuál es ese ‘yo’ auténtico en cada uno de nosotros que no debemos dejar que nadie pervierta.

He llegado a la conclusión de que cada uno somos lo que hacemos mientras vemos el atardecer con dos amigos de la infancia en la playa, sin zapatos ni teléfono móvil, sin tener que aparentar ante nadie. Somos los abrazos que damos al despedirnos de gente que sabemos que ha merecido la pena conocer. Lo que sentimos al llegar a un sitio nuevo y estar solos sin nadie que nos conozca. Lo que hablamos con alguien por teléfono en llamada internacional a las tres de la mañana desde un bed and breakfast o a las cuatro de la tarde tirada frente al British Museum, y también lo que cantamos con nuestras amigas a grito pelado y a coro.

Somos lo que nuestra madre dice, lo que nuestro padre piensa y lo que nuestra hermana sabe aunque tratemos de ocultárselo con puntuales borderías. Un poco peores de lo que las abuelas creen pero mejores de lo que muchas veces nosotros mismos creemos. Somos las gracias que damos y los favores que devolvemos. Somos la empatía que mostramos por los que están pasando por algo que ya hemos pasado y nuestra capacidad de compromiso con los otros. Somos nuestro postre favorito y un poco de todas las canciones que alguna vez hemos soñado que nos dedicaban. Somos una proporción de todas las lágrimas, las sonrisas y las carcajadas que causamos. Somos una relatividad más que no va a cambiar el mundo, pero que puede intentar hacerlo un lugar un poco más amable.

Y si estamos contentos con ese ‘yo’, creo que podemos estar tranquilos, porque los demás sólo serán pequeñas variaciones vestidas para cada ocasión pero con la misma esencia. Los que inventen otras personas son y serán siempre fantasía barata, y ya se sabe que la realidad supera siempre la ficción.

-..

Cause love is all I got.

.

Advertisements

2 Responses to “To save us all”

  1. Pelayo September 24, 2014 at 1:49 pm #

    …¡he dicho!.

  2. masaje alicante May 9, 2015 at 8:59 pm #

    Buenas! solo quería informarte de que hay algunas imagenes que no me cargan correctamente, aunque
    no se si es de la página o será mi internet..
    aunque lo he probado en varios navegadores y me seguia pasando lo mismo.
    De todas formas, felicitarte por el contenido

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: