¿Cómo está Wally?

14 Nov

Hoy por fin me han arreglado la calefacción.

No está mal teniendo en cuenta que estamos a mediados de noviembre y en Londres ya han inaugurado los mercados navideños, pero tampoco era algo que me urgiera en exceso. En realidad llevo bastante bien el frío. Lo realmente interesante del arreglo ha sido conocer a Mohammed.    

Es un muchacho al que veo todos los días en la recepción de la residencia y saludo al entrar y salir. Puede parecer obvio pero es que aquí casi nadie saluda, ni al entrar ni al salir, y noto cómo se les escapa una risa a los y las recepcionistas, porteros y guardias de seguridad cada vez que les suelto mi entusiasmado “Have a nice day!” mientras corro porque llego tarde a donde sea.

Cuando han llamado a mi cuarto esta mañana estaba yo en pijama, moño en ristre, peleándome con la web de The New York Times y aprendiendo vocabulario tan útil para el día a día como “to be under siege”“to fight tooth and nail”. He abierto y ha aparecido mi querido amigo de saludos, del cual no sabía aún el nombre y el cual no sabía aún que era mi amigo, y enseñándome una llave inglesa sin mediar palabra me da ha dado a entender el motivo de la visita -me había quejado hacía ya una semana de la avería-.

El chico digamos que tiene la piel marrón un poco oscura, pero eso en este país y en esta ciudad no significa mucho, así que yo no tenía ni idea de si acaso hablaba inglés o si resulta que era más británico que Miss Elisabeth II tomando té a las cinco. Intentando disculpar el caos le he comentado que no suelo tener tantos trastos por el suelo, a lo que me ha respondido -en un maravilloso inglés con acento árabe muy pulido- que no me preocupase, que cuando él era estudiante tenía el cuarto igual. El chico se ha agazapado al lado de la calefacción suponiendo que yo iba a seguir estudiando como si él no estuviese. Pobrecillo, no me conocía aún. Por supuesto que en éstas yo como buena periodista he cerrado el portátil y me he venido arriba a preguntarle cosas. Ataque gratuíto ante el que él, como buen chico que irrumpe en el cuarto de una muchacha en pijama, me ha hecho todo el caso del mundo mientras se enrredaba a golpes con el radiador.

Resulta que mi amigo de saludos nació en Afganistán, estudió Relaciones Internacionales en su país y ha hecho un máster en Inglaterra sobre algo relacionado con armamento y cosas buenas para hacer que haya menos guerras. Al acabar el máster, por si fuera poco, ganó nosequé premio por un proyecto estupentástico que hizo para averiguar qué productos importados de Oriente Medio a Estados Unidos tienen origen relacionado con el negocio armamentístico o explotan niños en Somalia (siento las imprecisiones, pero desconozco el vocabulario bélico en inglés y no quería cortar el apasionante relato constantemente). El premio parece ser que consistía en ir a investigar a una universidad estadounidense cobrando por ello y mi gran amigo de saludos, que ya era GRAN amigo y ya tenía nombre, rechazó irse por no dar un disgusto a sus padres.

Mohammed resulta ser un chico con una historia increíble, digna de contar a lo largo de muchos cafés y muchas cañas. Me ha estado hablando de lo que recuerda de la guerra durante su infancia, de cómo le preguntaba a su padre si los guerrilleros que atacaban sus ciudades eran terroristas y el padre se escandalizaba con aquella palabra y no era capaz de contestar a sus preguntas. Me contó que el concepto de “terrorismo” le fascinó desde entonces y le llevó a estudiar lo que estudió, a pesar de las reticencias de su familia. “Por aquel entonces llegó el primer astronauta afgano al espacio y mi padre decidió que yo tenía que ser científico. Se dio cuenta que el mundo estaba cambiando y quería que su hijo llegase por lo menos a la Luna, en nombre de su familia y de su país”.

Luego me ha explicado que ahora trabajaba de recepcionista por necesidad pero puntualizando con mucho orgullo que no había abandonado su vocación de arreglar el mundo y que solo estaba esperando el momento. “En esta vida hay que ser paciente, -me decía- muchas veces hay que saber esperar y todo llega”. Yo asentía porque no sabía qué decir.

Mi nuevo amigo Mohammed me ha contado más cosas que no he sido capaz de entender muy bien porque para ese momento ya tenía claro que le iba a citar a tomar un café para otro día. Con boli, papel y puede que hasta grabadora sobre la mesa que corresponda. Me da la ligera impresión que el chico acabó de apretar la tuerca que tenía que apretar mucho antes de decirme que ya estaba listo. Intuyo que tenía muchas ganas de hablar. Hay momentos y personas con los que, aunque me cueste, juro que puedo ser una gran oyente y subordinar por un rato mi apasionante vida y ego ante relatos objetivamente mejores.

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Es curioso cómo la mayoría de mis compañeros de clase no tienen tiempo, arranque o interés para dirigirse a mí en un plano amistoso que supere el “hey, how is it going?” y sin embargo en los sitios menos esperados me encuentro gente con cara de pedir atención a gritos y ofrecer amistad sin condiciones.

Hace unas semanas leí que una chica se lamentaba por el pobre Wally. Toda la infancia preguntándonos dónde estaba pero una vez le encontrábamos pasábamos página sin piedad. Nadie jamás se preocupaba por su pequeña exitencia de rayas rojiblancas. Me hizo pensar que fuera de los cómics también existen ese tipo de personas de los que te preguntas mil cosas antes de un sencillo ¿cómo estarán? Personas que a veces se nos olvida que también están de alguna manera, ya sea bien, mal o regular. Y que probablemente tienen muchas más cosas en común con nosotros de lo que imaginamos y nosotros mucho que aprender de ellos.

Hoy va por Mohammed y también por Wally. Estén donde estén, les deseo que estén muy bien (y que les funcione la calefacción).

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6 Responses to “¿Cómo está Wally?”

  1. Julia November 18, 2014 at 10:15 am #

    ¿Quién te iba a decir a ti que tendrías en común con ese chico algo tan importante como querer arreglar el mundo?
    No os rindais 😉

    • Nemesia November 18, 2014 at 11:25 am #

      No lo haremos. Y lo arreglaré de tu parte también, que te lo has ganado.

  2. جاك November 20, 2014 at 9:11 pm #

    انا جميل 😉

    • Nemesia November 20, 2014 at 10:38 pm #

      أنا جميلة!!

  3. contemonos November 21, 2014 at 4:22 pm #

    Buenas tardes, somos Contémonos, una nueva revista escrita por cualquier persona interesada en transmitirle algo al mundo. Estamos trabajando para publicar nuestro primer número. Si estás interesado en participar o enviarnos algo estaremos encantados de recibirlo.
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  4. Carlos Efron Mur December 6, 2014 at 12:53 pm #

    hermosa historia

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