Don’t forget to whistle

9 Dec

Adoro a la gente en gabardina.

Es una pasión que desconocía porque no acostumbro a ver esta prenda en los círculos que me muevo. Puede que esos ámbitos sean demasiado cálidos, demasiado fríos o demasiado chic (lo dudo bastante) para llevar gabardinas, pero el caso es que esta cazadorilla tres cuartos digna del título honorífico a “prenda de entretiempo sin mayor utilidad” ha llegado este invierno a mi vida para conquistarme.

Quizá sea porque como buena mujer que soy, cambios de humor incluídos, me encanta todo objeto que proyecte el concepto de “ni es ni dejar de ser, un queriendo y no”. Me resulta un trapito que sienta bien a todo el mundo: ni largo ni corto, ni gordo ni fino, ni negro ni blanco. Un auténtico máster de la indeterminación y el contento general. Un bienqueda de esos que todo el mundo critica pero desearía tener en el fondo del armario, por si acaso. Obra maestra de la sastrería de cuya comodidad solo los más valientes se atreven a disfrutar.

Pero lo que más me atrae de las gabardinas es indudablemente su halo de misterio. Quedarme siempre con la duda de si al caballero que espera a mi lado en el paso de cebra se le ven las canillas porque lleva pantalones cortos o es que va realmente desnudo bajo el envoltorio de Inspector Gadget y se dirige a algún parque a escandalizar a las viejas que alimentan palomas. O imaginar que la chica que me adelanta a todo correr con intrigante aspecto de Carmen San Diego son en realidad dos enanas (o hasta tres) haciendo torre dentro de la brillante tela beis.

A todo esto, ¿por qué los detectives más famosos siempre llevan gabardina? ¿Es que les confiere algún tipo de poder? ¿Tendrá algún parentesco lejano con la capa de invisibilidad de Harry Potter?

Pienso en estas tontás cada vez que veo a algún elegante portador de este look casual por Londres y me río. Y me río todavía más al saber que nadie a mi alrededor adivinaría jamás de qué me estoy riendo (y que ni siquiera sé cómo se llama a las gabardinas en inglés).

.

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Life is a piece of shit when you look at it,
life is a laugh and death is a joke, it’s true.
You will see it’s all a show, keep them laughing as you go
Just remember that the last laugh is on you.

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3 Responses to “Don’t forget to whistle”

  1. Rurru December 10, 2014 at 12:48 am #

    Ay teti hacia un siglo que no leía las reflexiones de Nemesia, se me había olvidado que con anestesia o sin ella siempre me haces reir. Estoy segura de que Londres está lleno de enanas apiladas y ocultadas en gabardinas. Te echo de menos risqui

    • Nemesia December 10, 2014 at 10:29 am #

      Yo también pienso mucho en tí princesa de los cabellos de oro. A ver si podemos vernos pronto y nos dedicamos a buscar al exhibicionista de la gabardina 😉

  2. Mrs. Twocents December 16, 2014 at 2:40 pm #

    Como tus palabras enganchan te he nominado a los Wonderful Team Member Readership Award.
    “Porque da igual que algunos tengan miles de seguidores y que tú acabes de empezar.
    Ahí están ellos para comentar tus entradas y decirte: ¡Adelante! Que esto, lleva su tiempo.”

    Aquí los bártulos con las normas y pasos a seguir:

    http://twocentsinmypocket.com/2014/12/16/ahi-es-na-nominados-a-los-wonderful-team-member-readership-award/

    ¡Suerte y a por ello!
    -Mrs. Two Cents.

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